28 abr 2013

Breve Biografía Lectora



No imagino una casa sin libros. Y, si de imaginación se trata, siempre creí y tuve la posibilidad de ejercitarla. Sin embargo queda totalmente fuera de mi alcance tal imagen.
Me acuerdo cuando vivía en mi provincia natal, en el norte, en un pequeño pueblo. Era la época de la presidencia de Menem y mis padres habían decidido enviarme a un colegio privado en la capital porque la educación pública se venía abajo en Tucumán.  De salida, siempre me quedaba en un kiosco de revistas, y me encontré con lo que pronto sería mi primera colección de libros, que hasta la actualidad conservo, un poco con el ajetreo del paso de mano en mano por mis hermanos mas pequeños (cosas de la familia numerosa). Se trataba de la revista Genios que lanzaba cada semana, con la edición de los lunes, grandes cuentos ilustrados. Como es de imaginarse, figuraban títulos tales como  La vuelta al mundo en 80 días, Viaje al centro de la tierra, La cabaña de tío Tom, El jinete sin cabeza, y tantos otros que, sin duda, marcaron mi infancia y mi primer acercamiento de la lectura. Después vinieron las sucesivas colecciones de cuentos de terror y breves biografías de genios de la historia. Infaltable, un día llega mi padre, que fue quien siempre me incentivó en la lectura, yo supongo que por una cuestión generacional en su familia, y me regló El Principito, libro que he retomado dos veces más a lo largo de mi vida.  
Mi papá, con quien nunca tuvimos una gran amistad, al ver mi interés en la lectura, cierto día me preguntó por qué no hacía el intento de escribir, un cuento o un poema. Y recuerdo que tenía diez años y un diario íntimo donde ponía frases recortadas de revistas o rescritas de mis libros preferidos, y allí nació mi primer poema. No me consideraba una persona paciente para escribir largos relatos o cuentos que guardaran demasiada coherencia. Ese fue el comienzo de un camino del que jamás me he separado: La escritura. Llámese amateur, llámese profesional, actualmente escribo poesía, algunas pocas de las cuales he tenido el placer de publicar. Con menos frecuencia ya, escribo en un blog relatos breves también.
Volviendo a la lectura, tuve un encuentro amoroso con un libro que me pareció sumamente bellos de Dominique Lapierre Siempre Hay mil soles al reverso de las nubes, fue mi encuentro además, con un género literario que hasta el día de hoy no he abandonado en mis tiempos libres, que son muy acotados.
Haber leído en mi adolescencia a Cortázar, Neruda, Borges, y libros que tienen que ver con mi profesión, que es el arte plástico, como De lo Espiritual en el Arte de Kandinsky, me han hecho pensar sobre la tristeza de un hogar sin libros, acaso ¿sería posible?

12 abr 2013

Diferencias Princesa

La diferencia
Entre puta y princesa

La diferencia
Entre el amor y el odio

Que nos emputescamos de amor
Y nos disfracemos de odio

Si no importan las diferencias
Si nos desesperan las ganas de amarnos

9 abr 2013

Realidad

La noche que te vi
recuerdo lleno de luz
El sueño que te di
incienso y de fondo un blues

Cualquiera confundiría
tu sonrisa angelucal
Y quién está ahí
para empaparme de realidad.

25 mar 2013

Me dormí cansada
en tu hombro desnudo
que se ofrecía como almohada
de este corazón acongojado.

Y al volver la mañana
con el sol y la lluvia,
un arco iris tu risa
me lamió las heridas.

Y me olvidé por un rato
del sentido y las angustias,
para reír a tu lado
las tristezas pasadas.

20 mar 2013

Quédate

Entra
Que afuera esta helando

Entra al centro del hogar
Que la leña arde esperando

Y
No te vayas

Quédate
 

11 mar 2013

Tu Sonrisa

Insaciable fuente de besos del alma,
que besan con los dientes,
con los labios,
con la mirada.

Incansable dulzura encarnizada,
que irradia locura,
locura de la buena,
de corazón rebalsada.

Tu sonrisa,
que no descansa,
se asimila al sol en la mañana,
que va en aumento,
que crece y no se desarma;
que protege y que abraza...

19 feb 2013

Juntos

Ni te esparzas demasiado
que no pueda hallarte entre tus partes

Ni te comprimas tanto
que reprimas tu clara libertad

Ni te pienses tan salvaje
que no puedas contemplar el corazón ajeno

Ni te civilices tanto
que pierdas lo espontáneo de la locura


Ni te vayas
ni te quedes.

Ni me ignores
ni me hables.

Mejor,
          comprimite en un beso
en mi boca.

Mejor,
           se salvaje,
conmigo.

Mejor,
           esparce te to-do
sobre mi.

Mejor,
            volvámonos locos
juntos.


Si el arte es indefinible, para que defender lo indefendible?